El Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) respaldó la actuación de la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado (FGEO) tras la detención de Macario García Merino, dirigente del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI), y exigió que el proceso judicial avance sin presiones políticas ni acuerdos que deriven en impunidad.
En un pronunciamiento difundido horas después de que elementos de la Policía Estatal detuvieran a García Merino en la comunidad de Agua Fría Copala, municipio de Santiago Juxtlahuaca, el MULT señaló que su captura podría representar un paso en el esclarecimiento de hechos violentos registrados durante las últimas décadas en la región Triqui.
La organización identificó de manera reiterada al dirigente del MULTI como una figura vinculada a episodios de violencia, desplazamientos forzados y confrontaciones internas que han marcado a comunidades de la zona.
Sostuvo que desde la creación del MULTI, en 2006, la conflictividad en la región creció y derivó, según su versión, en asesinatos, familias desplazadas y fracturas comunitarias con secuelas sociales que persisten hasta la fecha.
También acusó que durante años existieron prácticas de persecución política y control territorial ejercidas mediante grupos armados y acciones de intimidación, señalamientos que el MULT atribuyó a estructuras ligadas al liderazgo de García Merino.
Sin embargo, la organización afirmó que la detención no debe interpretarse como un acto de revancha política, sino como una oportunidad para que las autoridades judiciales determinen responsabilidades mediante investigaciones y procesos legales.
"Las víctimas merecen verdad y justicia", sostuvo el MULT, al tiempo que exigió al Gobierno estatal y a las instituciones encargadas de procurar justicia evitar presiones políticas o acuerdos que puedan derivar en escenarios de impunidad.
La agrupación pidió que el proceso se conduzca bajo los principios del debido proceso, pero también bajo una revisión amplia de los antecedentes de violencia que han golpeado a la región Triqui durante años.
Por su parte, el MULTI denunció en un comunicado que su dirigente fue sustraído de forma arbitraria y violenta de su domicilio por aproximadamente 20 elementos de la Policía Estatal, a bordo de cuatro camionetas.
Entre las voces que acompañaron el pronunciamiento del MULT, una mujer triqui integrante de la organización puso rostro al reclamo colectivo.
"Hasta el día de hoy tenemos 15 compañeros desaparecidos. ¿Dónde están?, no lo sabemos. Las autoridades tampoco han hecho algo para esclarecer el caso de cada uno de nuestros compañeros. Hacemos un llamado a los gobiernos federal, estatal y municipal a que busquen a nuestros compañeros, que nos los presenten, ya sea vivos o muertos, pero los queremos ver. Por lo menos que los enterremos para saber dónde están", expresó.
El conflicto entre el MULT y el MULTI tiene décadas de historia y ha cobrado numerosas vidas.
En meses recientes, el MULT acusó al MULTI del asesinato de integrantes suyos, incluidas dos mujeres triquis, y exigió en reiteradas ocasiones la ejecución de órdenes de aprehensión pendientes contra García Merino.
El MULTI, por su parte, rechazó esas acusaciones y denunció la muerte de sus propios militantes.
La región Triqui, enclavada en la Mixteca oaxaqueña, acumula décadas de violencia interorganizacional que ha provocado uno de los fenómenos de desplazamiento interno más sostenidos del estado, con miles de familias obligadas a abandonar sus comunidades de origen.